06.- Contra las fáciles intervenciones en la poesía
3 comentarios Publicado por Sebastián Knox en 02:16Contra las fáciles intervenciones en la poesía(1)
Amor y odio, crítica y respuesta, en la generación de la comida chatarra
Por Sebastián Knox
www.sebastianknox.blogspot.com
“Qué me estará pasando,
me estoy enamorando,
vivo pensando en él”
TAL VEZ ME ESTOY ENAMORANDO de Nicole
cover de Felipe Ruiz
Hoy somos parte de un proceso hist(é)orico. Tenemos palco en un momento en el que la literatura se fija sobre su eje y jala todo alrededor como una máquina de hacer algodón dulce (Rosado). Hoy somos testigos de cómo los niños símbolos de la poesía chilena se baten a duelo a punta de pellizcos, mordidas y besos. Hoy somos completamente Modernos.
la razón?
Cuando alguien anda con los minutos contados, o cuando ya se le han acabado los minutos, pues no tiene otra cosa que el pataleo, la rabieta o la chuchá. Y es que el efecto SuperTaldo (el ¡pico conchetumare! de la poesía) ha terminado por ser el leit motiv de esa generación (disculpen la palabra Generación) que nació de golpe. Y que aprendió a decir lo que sea para ganar la apuesta y salir al baile a fin de agradar a la temblorosa y pobre Madame del casorio...o ser, al menos, el maricón que toca el piano.
Es imposible a estas alturas desconocer que todo el grupo de poetas que habita en la nación del limbo, y que a pito de mostrar el pito se han ganado un espacio, son importantes. Es ridículo, y ciego, pasar de largo a los Novísimos, que han sido arte y parte de una década, claro. Pero si vamos a establecer, a fijar, a delimitar, a partir de cuatro o cinco nombres el rumbo o la satisfacción de toda una generación pues es que estamos padeciendo de un mal de aquellos. No podemos, sin temor a equivocarnos, confiar en que el que más grita es el que sabe más. Que el que mea más lejos no es el que la tiene más larga...perdonen la expresión...pero es que yo también quiero ser novísimo eh.
Y es que en poetas como Hernández, Ruiz, et alter, pues uno encuentra cierta disposición, cierto olor a algo interesante, que resulta conocido, cómodo, agradable al tacto, a primera vista entretenido, nada más. Hay en estos poetas algo similar a lo que se le encuentra a esos grupos de Rock que con una canción quedan en la retina para siempre y se les respeta...pero ojo, con una canción. Y luego, a la hora de comprar un disco pues te vas a la segura y sacas lo que te gusta. Que lo otro, lo queer, lo freak, lo bajas de internet. Al caso de estos poetas, digamos que son, todos juntos y no uno sólo, un compilado veraniego de mp3 con los hits de un mal verano.
No podemos, no debemos, hacer tanta alharaca y tanta tesis a pito de poéticas que ya pasaron de moda hace un minuto. Porque ya no estamos para muchachas Punk; ya pasamos de largo cuando nos ofrecen flores de papel lustre en palitos de ligustrina: ya no es novedoso eso.
en qué estamos entonces?
Hay muchos buenos poetas hoy. Vigentes, inteligentes. Hay de tanto de qué hablar y, sin embargo, nos gastamos los ojos viendo como estos poetas siameses (que te has fijado que siempre andan de a dos...como que van al baño) se pelean y se amigan en cada cumpleaños, y se comen la torta y salen pelando a la dueña de casa y alegan que estaba chica la piñata (CNCA). Hay muchos, o t r o s, que han sobrevivido al cambio de folio, digo de los noventa a los dos mil y pico, con enteras obras que se maduran silenciosamente. Pienso en un G. Carrasco (quizá el más aplicado de su promoción), un A. Zambra, un D. Bustos, M. Urriola, C. Gómez, J. Bello, V. H. Diaz, A. Andwanter. Y otros, los nuevos, que traen un viento interesante. Pensemos en poetas, para empezar a entender la bastedad de esta parada(2), como A. Valdebenito (seguro, sobrio), M. Saldaño, R. Arroyo, A. Florit, R. Hernández y en general todos aquellos que con pequeñas aproximaciones, serenas, nos dicen que no va la cosa por tirar piedras en la ventana, sino más bien con trabajar seria y sistemáticamente en un proyecto, sin que esto signifique citar a Deleuze hasta gastarlo o darnos las obras completas de Heidegger o Foucault en los epígrafes a pito de convencernos de serias horas de lectura. Que ya no estamos para pavadas! Si todos leemos, claro está, no es necesario enseñar las sábanas en la ventana!
y hasta cuando?
Aún cuando es re fácil convencer a quien sea de lo que sea hoy en día (cualquier discurso cumple para la nota, para pasar el ramo cualquier cosa es válida). Aún cuando cualquier cosa es poema. Aún cuando todo lo que sale de la boca de poetas bocones es posible, no tenemos razón de avalar y potenciar estéticas que aunque quedarán en el tiempo, es cierto, no tienen más vuelo que el guatazo. Las recordaremos, las guardaremos, claro, pero con sorna, como guardamos en el aparato mental obras como el primer disco de René de la Vega o el meadero de Duchamp, con “alegría” y hasta con pena. Pues libros como las prematuras y a sí mismo lapidarias obras completas de H H (sea lo que eso quiera que sea OH Dios) o los ensayos baladíes de los secuaces no son más que los últimos pataleos de una generación que se ahorcó hace rato. Son las últimos signos vitales de la poética que si bien se supo siempre con fecha de vencimiento (como calzoncillo o como montaña rusa los elásticos se vencen) aún no asume que el cuarto de hora ya pasó...y pasó en mala.
Dejemos entonces que terminen de ocupar los puestos que han ganado. Que justamente los han ganado! –digámoslo. Y que se saquen los ojos tranquilos, y que se muerdas las trompas, y que se apañen y que se rasquen y que se den por dónde puedan. Que ya ni es hora de leer nuevamente diarios de vida de pokemón como hace ocho años, ni es tiempo de seguir montando en cólera por lo que dicen los enfant terrible de la poesía, que ya, pasados en años, no son más que feas muecas de ellos mismos, e igual como futbolistas de Show Ball, no les queda otra cosa que exhibirse en grupos de a siete para que riamos de cómo, los que un día fueron grandes promesas, hoy son atractivos de circo pobre para las masas menos inteligentes de Chile.
¿A qué estremecerse ya con tanta histeria?
Keep going…
No es necesario tomar todo con tanta seriedad, que para eso ya tenemos mucho con leernos a nosotros mismos como dijera Lihn. A lo más un leve guiño, una mofa, con agrado, por favor, ante este tipo de situaciones.
Es imperdonable que se gasten espacios como este, Letras.s5, en dimes y diretes que no conducen a nada; que no llegan a ninguna parte. Entonces, como consuelo, digamos que es mejor dejar que los que se han de sacar los ojos con las garras pues que se los saquen y que los que sean capaces de hacer otra cosa pues que la hagan. Ya esta bueno ya! de tanta academia venida a menos y de tanta vieja llorona haciendo escuela.
Saque el lector sus propias conclusiones y el escritor sus propias palabras. No viva de releer y reeditar balazos al aire que no contribuyen sino a matar volutas de humo. Escriba mijito, que es lo que mejor sabe hacer, diría la mamá al hijo que casi la convence de que lo logra, y deje las andanzas ratonescas para los posmodernos que no tienen cómo justificar sus intentos doctorales.
Y si el lector, agudo lector, ha de pillarse un día atragantado con el rocío que bota la fumigación, pues no haga más que darse cuenta que lo están exterminando con balas de salva. Siga caminando y deje atrás tanta barbulla. Y si se traga un verso y se atora, si siente que le pica algo, si es que es alérgico al Tanax o al jabón Popeye, pues no haga más que seguir el consejo del buen capitán de equipo quien escribió:
«Si se ingiere no inducir vómito Tomar un vaso de agua o de leche
+En caso de contacto con los ojos enjuáguelos con agua»
Héctor Hernández, RINSO MATIC
y siga con su vida.
Buenas Tardes.(3)
Sebas Knox.
Pucón, 6 de agosto de 2008
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NOTAS
(1) Contra las fáciles intervenciones en la poesía, primeras siete palabras de un artículo publicado por F. Ruiz, titulado “Ángel Valdebenito, un poeta de avanzada” publicado en esta misma página, Letras. s5.com. Ver archivo Ruiz.
(2) «Para empezar a entender la bastedad de esta parada», dijoFelipe Ruiz en el artículo sobre la poesía de Valdebenito. Ojo con el término “parada”. Que parece que para Ruiz la poesía que no es de la de él es simplemente una parada, un desliz?
(3) Estas palabras, “Buenas Tardes”, fueron pronunciadas ya anteriormente por Heidegger a su acompañante mientras caminaba por la calle un hermoso día de sol y fueron transmitidas por Jurgen Klinstmann (Munich, 1923), vendedor de periódicos, quién las oyó y luego contó a sus nietos (Gerard, Lucille y el pequeño Jurgen tercero) la historia. Ellos fueron los que en definitiva dejaron testimonio del hecho en sus Diarios y notas del velador (AbAd, Ediciones, España, 1987, trad, Manuel Pradenas) hecho confirmado luego por los biógrafos de Heidegger. Buenas tardes, tal como lo cito hoy, confirma la influencia del filósofo alemán en la escritura tercermundista ya que Heidegger, quien mientras compraba una revista de puzles y decía Buenas Tardes, pensaba en asistir a dar su conferencia [Hölderlins Himmel und Erde] la que luego fue pronunciada ante la sesión de la Sociedad Hölderlin, en Munich, el 6 de junio de 1959, en el Teatro Cuvillié del Palacio, y publicada en el Anuario Hölderlin de 1958 a 1960. Conferencia muy pero muy imprtante para mí y este artículo.
{(yo también he citado, a Heidegger...lo siento, no me aguanté)}
como sea estás adentro de un mall y ya no queda otra cosa que comprar algo o salir corriendo de ahí.
FUCK USA / Te odio amor
Imagínese el siguiente cuadro: Un metalero (por el look, y la melena), con casco en la mano (motoquero también entonces); una mina a su lado, ella toda de negro, no muy guapa. Los dos esperando en la fila del cajero que está en uno de los accesos al mall plaza Vespucio. Seis de la tarde. Domingo. Él luce una chaqueta de jeans, sin mangas, gastada, que en la espelda lleva la leyenda "Fuck USA".
La antítesis, el oxímoron, no podía ser más bello: Alguien que odia a la cultura norteamericana, al punto de hacer de su odio parte de su ropa, se las ingenia para llegar a uno de los lugares más colmados de gente un domingo, entre niños con globos y viejas con bolsas de Ripley (que guapa que es la Penélope Cruz), apartando manos,, brazos ojos, potos, para de llegar a un cajero au
tomático a fin de sacar dinero del banco.Claro, está bien, no es condición de nada el sacar dinero de un cajero automático, es cierto, ni en nada se determina la personalidad de alguien o sus gustos políticos en cuanto a que lo haga en un mall, es cierto también, pero convengamos en que cuando luego agarrás mina, casco y todo, y te vas a comer al patio de comidas del mall la cosa ya adquiere otra tonalidad. Lo reconozco, los seguí.
Está claro que nadie me creería esta historia si yo dijera que se fueron al Mc Donald`s. Y es que no se fueron. Más aún debo reconocer que miraron con desprecio el local aquél con payasito y todo y siguieron de largo. Y en un gesto no menos político buscaron un local de comida rápida que vende cosas típicas chilenas. Empanadas, dos, bebida cola, papas fritas, fue el pedido. Comieron todo, miraron con deprecio alrededor. Y aunque sonrieron un par de veces nunca dejaron de lado esa actitud "anti-imperialista" propia de quienes creen que en un Mall está el Mal del mundo.
Yo, que dos mesas más allá trataba de hacer que mi sobrino se quedara quieto y se comiera la cajita feliz, pensaba en los que han dejado caer todo el peso de la política internacional sobre los hombros del payaso Ronald...y sus secuaces.
"Fuck USA" la frase del día de ayer para mí. Fuck (en perfecto y yankee english spoken) tratando de ofender a la nación completa desde la espalda de un motoquero flaco. Fuck, la más tierna muestra de enlace cultural, la mejor embajadora de la culura de la basura, ahora siendo emblema de ese odio trans-nacional que un tipo, enojado, harto, de las tendencias politico-administrativas del país del norte, mostraba con orgullo en su chaqueta a fin de hacernos partes de su odio, de su rabia, de su magra educación, mientras yantaba gustoso las empanadas chileno-reaccionarias en medio del patio de comidas del Mall.
Yo creo que mientras tengamos como referente político a un payaso que ofrece hamburguesas, o a una lata de cocacola con gafas, pues no podremos decir con orgullo que tenemos un "enemigo" entre nosotros. A menos que sea el payaso Peniwise (a quién no le compraría yo ni una sopaipilla con mostaza) quien, sonriente, nos ofrezca algo que comer junto a un sobrino hambriento. Que eso ya es otra cosa.
Consumismo, presunción de inocencia y palabras bonitas / Bien para las masas
Ya no es necesario ningún tipo de conciencia, ningún aprecio por las buenas costumbres, ningún temor. No tenemos dicatores, ni grandes conflictos políticos, no hay guerras, la moda es tan diversa que cualquier cosa es válida. En definitiva: de libertad pues estamos chatos.En los setenta decir "el hombre está condenado a ser libre" era el equivalente a la actual "el cliente siempre tiene la razón". Hoy nuestra libertad comienza donde termina el crédito anterior y en el momento en que estamos listos y dispuestos a embaucarnos a nosotros mismos con un televisor o una guitarra eléctrica a 34 cuotas (precio contado, sin intereses) que nos digan que somos dueños de nuestro pellejo o,, al menos que somos dueños de los pagarés de ese pellejo por otra tucada de años. Somos clientes, siempre, a cada rato. Somos el que está del lado de acá de un mostrador a cada hora y eso es lo que nos determina a ser quienes queramos ser en el mundo.
Somos todos inocentes de que lo que pasa alrededor de nuestro consumo. Si muere alguien, si una ballena es cazada, si un niño trabaja por peso en Tailandia, si un barco bota petróleo, pues nos ponemos melancólicos y alzamos el control remoto en señal de reprobación mientras escupimos papas fritas y sorbemos bebida para parar la tos. Ahí, llenos de todo el consumismo de que somos capaces botamos lágrimas por el progreso, rechinamos de dientes por los niños con sida y nos hacemos caca viendo a los osos polares muertos en el hielo. Luego, para que nuestros hijos sepan lo que es un oso polar pues partimos rápido en el auto al zoo y le tiramos papas fritas al oso a fin de que se levante (lo hacemos por los niños!, para que vean al puto oso). Y es que somos tan Modernos! Somos un grupo de comunistas gritando a voz en cuello contra Bush mientras corremos sobre nuestras zapatillas Adidas para sacar fotos digitales (Sony) a los pacos, luego las subiremos a Facebook...ah, y gritábamos "No a la Globalización" (jajajaja)
Somos una mezcla rara de tecnología y tradición: aquellos que luego de gritar contra los avances de la técnica y todo lo que ellos conllevan nos asombramos y damos gracias a Dios por que a la tía Alicia le han diagnosticado a tiempo el mal y se lo han sacado con láser. Todo rápido y con bono barato. Y es que queremos lo que tenemos pero queremos no quererlo...como a las esposas o al trabajo...cuando les necesitamos puta que son imprescindibles, pero a la hora de querer un día libre...guau. Que joda que son!
Y es que: qué podemos hacer frente a una buena oferta dicha por una modelo hermosa en televisión?
Sea lo que sea: somos eso que compramos y vendemos
Al final todo lo que tenemos lo hemos comprado. Está bien, puede que haya un par de cosas en casa que hemos hecho, pero bueno, si omitimos ese par de collares de fideo y el cenicero de concha pues tenemos que todo el resto (incluyendo la mesa en que está el cenicero de concha) han sido comprados, adquiridos, bajo algún sistema que ha dañado a alguien, que ha dejado a otro sin empleo o que al menos ha matado un pez, un mono o una paloma en su fabricación. (no olvidemos que dentro de la puta concha un día vivió un molusco eh).
Nos ponemos ropa, nos miramos al espejo, imitamos a la de la revista, fijamos nuestra vista en el amuleto, en la hebilla, en la marca de la chaqueta de alguien, somos consumidos y consumo de alguien más. Estamos constantemente produciendo lo que comemos y lo que otros comen a costa de algo que odiamos...y lo sabemos. Pero bueno, somos hipócritas es cierto, y no tenemos conciencia.
Y aún mientras leemos esto, dando más billetes a la cuenta de Microsoft (me importa un pito si usas Linux...alguien gana igual), vamos ampliando el giro comercial de alguien que, a pesar nuestro, hace y deshace con nuestra estúpida conciencia. Seguimos empujando la bola de nieve a razón de que crece mientras le vemos pasar. Y aunque hay unos que gustan de chupar la bola de nieve y otros que intentan persuadirnos de que está envenenada, pues bola al fin y al cabo, y rodante, pasa frente a nuestros ojos sin que tengamos más remedio que combatirla con helados de paleta.
Yo me prefiero quedar en casa y leer algo...es cierto, antes que ir a gastar el día a un mall. Pero lo que me rompe el culo, me da en la espina dorsal y en el ego, y lo que me encabrona, es que en el puto mall hay unas librerías que te morís! Tienen de todo, libros bellísimos...que ganas de comprar uno eh...

see you
Sebas K
keywords: Actualidad, Mall, S.K.
05.- Con la cabeza en el culo: Beca a la creación literaria
2 comentarios Publicado por Sebastián Knox en 14:37hubo escándalo en el mundo, inquietud ni guerra?"
Ya están calentitos los bolsillos de todos los "afortunados" que este año fueron "favorecidos" con las becas a la creación que entrega el "CNCA".
Como siempre no van a faltar los insidiosos que se pongan a hablar contra el jurado o contra los seleccionados. Como siempre no van a faltar los que se queden con cuello. Como siempre no van a faltar los que con la cara de raja que exige este tipo de situaciones se guarden las lucas y salgan silbando de las ofis del ministerio. Como siempre hay buenos y malos proyectos financiados. Como siempre...
Con el timbre en el culo
Cuántas veces hemos escuchado que el gobierno no coopera con las actividades artísticas de los jóvenes talentos? Cuántas? Muchas.

Ahora, varios se han sumado a la larga lista de autores que, como en otros países (Arg. Mex. Per. Etc.) son auspiciados por el estado para que escriban a mano libre. Ya son más los que bajo sus togas lucen hermosas etiquetas con cuadraditos de colores. Varios son los que ya no pueden sino quedarse callados cuando alguien habla en contra de la ministra. Varios son los que ahora gastan nuestros impuestos en los pubs de las ciudades. Varios...muchos?
Mordiéndose la cola: con la cabeza metida en el culo
Yo soy de aquellos que gustarían de llevar un timbre en cualquier parte de mi anatomía a cambio de dos millones de pesos cash. Free of charges. Y es que en un momento en el que la literatura ya no se vende, no se compra, sólo se regala (nada malo en ello) qué puede hacer un simple escribiente sino que postular a cuanta limosna entregue quien la entregue a fin de subsistir en este mundo de ciegos. Postular, concursar, mentir, lo que sea por un sueldo digno (un premio digno). Lo que sea por unos mangos extra en la billetera.
Claro que siempre van a estar los que aún cuando escriben como el culo se dan a la tarea de inventarse no sé qué proyectos con tal de sacarle ventaja a un sistema que, digámoslo, es re deficiente a la hora de "evaluar" a los postulantes a beca. Si no, cómo explicaríamos el que todos los años pasen por "emergentes" escritores de conocida (no reconocida) trayectoria? Cómo es posible que alumnos de jurados, y digamos cercanos, se ganen los premios evaluados por sus tutores? Bueno, eso siempre, desde que el hombre escribe, ha sido así (si no pregúntenle a Platón).

Lo interesante en todo esto es que año a año vamos siendo testigos de cómo un sistema que supuestamente potencia y saca a relucir proyectos de obra, se corrompe y se gasta bajo las mismas manos de siempre. Vemos, con pasmo es cierto, como la pelota va girando siempre en la misma dirección sin que eso signifique realmente un beneficio para el público lector o para el desarrollo escritural de un país que honestamente está bien falto de (buenos) escritores. Pero bueno, da igual...o no?
Porque al final lo que importa es que salgan, de entre muchos premiados (que feo suena la palabra premio en este tipo de casos eh?), sean quienes sean, uno o dos que realmente valgann la pena. Todos los años hay un par de proyectos notables que parecieran justificar a todos los otros malos proyectos que se cuelan entre los ganadores, perdón, "becados".
Y si bien hay algunos que escriben con el culo y otros que evalúan con un criterio del culo en un sistema en pedo y ciego pues tenemos que al menos, con financiar a los culipremiados de cada año, hay un segmento de la población escribiente de cada país que ya no puede sino tirar para el mismo lado, remar a favor de la corriente, de la política literaria de turno.
Seguirán brillando limpias las nalgas poéticonarrativas de sudamérica. Seguirán las páginas llenándose de logotipos de dudosa reputación. Seguirán los escritores lucrando a penas con la poca misericordia de un país de chats y fotologs. Seguirá la vida su curso. Seguirán esperando los inadmisibles. Seguirán ganando los in-vergonzables. Seguirá la misma paradoja cien años más...pues como escribiera Ginsberg "Espero que mi viejo, que mi buen ojo del culo resista..." hay muchos que seguirán llenándose la boca de sarpullidos y los glúteos de simbologías oficiales a cambio de mantenerse vivos y mantener viva una literatura que cada día y más vale un pelo del poto.
Dicen que a veces hay que meterse la lengua en el culo (equivalente al famoso "porqué no te callas" del Rey). Callarse y mirar como sigue la vida. Bueno o malo, bello o con células muertas, pelado o peludo, pues culo de escritor al fin y al cabo y merece respeto no?.
Nos leemos
Sebas K.
PS: Felicitaciones a todos los que "MERECIDAMENTE" obtuvieron la beca este año. Hagan con ella lo que mejor les plazca...algún día estaré de su lado, lo juro.
keywords: Actualidad, Premios, S.K.
A Fabiola (así me dijo siempre que se llamaba) la vi por última vez en el 2004. La conocí cuando yo tenía 18. Yo había venido a Chile pasar las fiestas donde lo de la hermana de mi papá, en Santiago. Fue en Américo Vespucio norte, allá cerca de donde termina ya la calle. Habíamos salido tres, el Feli, Gonza y yo. Manejaba Felipe, G. de copiloto. Yo atrás, de pendejo que estaba entonces me tiraban atrás.
Eran sólo dos chicas, Fabiola y la segunda. Nunca supe el nombre de la segunda. Nosotros éramos tres y eso resultaba inconveniente. Preguntamos igual, no perdíamos nada con preguntar. Nos fue bien. Subimos a las dos minas en el auto, yo de pendejo me fui con ellas atrás mirándoles las tetas. Qué mas iba a hacer?

Nos fuimos al depa de Gonzalo, muy cerca de ahí. En el camino las entrevistamos. Me acuerdo que eran re simpáticas y que dijeron que estudiaban en la universidad. No dijeron qué.
Cuando llegamos a lo de Gonza me acuerdo de que pasamos al estar y sacamos unas botellas de Wiskey, hielo y nos pusimos a tomar. Luego les quedamos mirando y ellas, que ya habían cobrado lo suyo por adelantado, nos miraban y a ratos se reían. Fumaban.
Como a la media hora una de ellas dijo -Bien, qué hacemos, quién quiere empezar?. Nosotros nos paramos del sillón y quedamos mirándolas un segundo. Torpes. Gonza tomo a la segunda y se la llevó a su habitación. Feli, que se quedó como estúpido ahí parado dijo -Yo paso. Sonreí. Tome a Fabiola de la mano y nos metimos en la habitación de la hermana de Gonza.
Hasta ese momento mi imagen de las prostitutas era bien pelotudo. Una mezcla de Elizabeth Shue en ""Leavin Las Vegas con Mira Sorvino en "Mighty Aphrodite" eran todo lo que tenía (o lo que esperaba) de una mujer de "esas". Fabiola resultó mucho peor de lo que yo soñaba. Y es que ella era dulce, bella, limpia. Pero nada más. Una mujer como cualquier otra con sus tiempos para darse vuelta y con la incomodidad para quitarse las pantimedias de cualquier otra. Reconozco que olía muy bien y que caminaba perfecto, pero nada más.
La cuestión es que luego de esa vez, y a pesar de que ella no era más
que una más, pues me quedé con ella cada sábado a las once y treinta en la misma parte del parque de Vespucio Norte. Nos íbamos a la casa que arrendaba papá. Nunca estaba. Luego de dos meses pues con Fabiola ya éramos amigos. Hasta nos queríamos, lo sé. Y qué menos.Nunca supe mucho de ella. Sólo que estudiaba una carrera universitaria y que se llamaba Fabiola. Fue bueno así. Y es que jamás pensé sino en tirármela y reírme de sus dientes que eran re lindos cuando mordía. Ni quise llevármela a vivir conmigo ni preguntarle con cuántos se había metido. Yo sólo quería que me hiciera reír un rato los sábados. Y así fue.
El viernes pasado, mientras salía del dentista, me crucé con una guapísima ejecutiva o abogada o lo que quisiera que haya sido. Una mujer de traje, botas, perfume, cabellera perfecta. Arrogante y distinguida no como cualquiera entró en el amplio lobby del edificio. Yo le quedé mirando, lo supe de inmediato, era ella.
Tuve ganas de meterme en el ascensor y ver que cara me ponía. Ver si se acordaba de mi. Ver en qué estaba, verla como uno quiere ver a la novia que dejó de la escuela, con morbo, con suspicacia. Así simplemente verla un momento ni para volver a nada ni para joderle el día. Sólo para saber de ella. Pero no pude más que verla un instante. Se metió muy rápido y la puerta se cerró. Pero era ella.
Yo nunca más me he vuelto a dar de esas vueltas por Américo Vespucio de noche. Pero me acuerdo de la que me dijo que se llamaba Fabiola y que me hizo compañía en el verano de mis 18.
03.- Vómitos literarios (la sobrevalorada reacción de la academia)
3 comentarios Publicado por Sebastián Knox en 13:46
literarios (me incluyo pegándome en el pecho) en medio de un momento en el que la información es tan veloz y necesariamente desechable que apenas podemos soportar el paso de tanta palabra. Hoy, tan llenos de vértigo, vomitamos literatura como quien saca a relucir sus mejores fluidos luego del loop virtuoso de un puñetero velocista de montaña rusa.ON LINE CRITICS / la nueva generación de sabelotodos
Es indudable a estas alturas que el paso de las últimas tres décadas han desgastado los ánimos mundiales. Luego de guerras, dictaduras, comida rápida y descuentos sabrosos, qué podemos hacer con nuestra inteligencia? Ponerla a prueba, como siempre ha sido, claro, pero de otra manera.
Una cuenta de blogger, un espacio en uno de los millones de periódicos virtuales, un post incluso, es suficiente para que cualquier hijo de vecino tenga su minuto de intectualidad en el mundo de las letras. Así, sencillamente y sin mediar talento o vocación alguna, uno pasa a ser parte del selecto grupo de escritores reescritos de hoy. Un hipervínculo gigante, un botón de salto a la llanura extensa en que todos, como buitrecillos robacámaras, aparecen mostrando sus picos llenos de tripas, de sangre, de letras.
Pienso en un par de críticos españoles que se daban sin tregua a mediados de los noventa. Cómo sería hoy la pelea si todos los críticos, al unísono, se dejaran caer de dientes y uñas al cuello? Porque convengamos en algo: hoy nadie, pero nadie, está haciendo crítica de nivel sin pasar a llevar (con la punta de la nariz) el culo de un escritor amigo. Es cierto, siempre ha sido así, lo sé, pero pienso que ahora es más "recurrente" por decirlo de alguna manera.
Veo a diario, por ejemplo en Letras.s5, a una infinidad de escritores escribiendo sobre los escritores que escriben sobre ellos. Todo en una vuelta de manos que resulta tan nauseabunda y poco elegante que da "cosa". Y con esto nada digo de Letras, para nada, que justamente me parece uno, sino el único, proyecto sensato de hoy en Chile. Sólo pienso en los varios que se engolosinan con el ítulo de críticos y dan rienda suelta a sus peregrinajes culturales diversos a pito de hacernos a todos partícipes de sus estudios (en pedo) de literatura. ¿Qué hacés ahora con un título universitario cuando tenés a toda una generación de literatos de universidades privadas tratando de ganarse un cupo entre los inteligentes? ¿qué hacés con las universidades privadas? Si son los mismos arrogantes ilustrados, versificadores patanejos, quienes trabajan, enculados, en esas aulas?
Hoy da lo mismo lo que se diga. Lo que importa es quién, dónde y cuanto lo diga. Si no, cómo explicaríamos la sobrevalorada reacción ante obras de autores malísimos, pero críticos; como pensaríamos el éxito (mediano y divertido) por ejemplo, de Bisama (pienso en esa novelita? caja Negra que es un moco) sino bajo el prisma de que está escrita por alguien que: o se supone que sabe, o se supone que debe saber, luego se deduce (bajo estrictas medidas de inocencia) que la cosa esa tiene objetivo y fin y por tanto se termina creyendo que la monada esa anda y camina con ritmo propio. Error número uno de la crítica actual. Ahora que si pensamos en que los críticos (escribientes múltiples de blogs y papeluchos) son escritores malísimos la mayoría, pues tenemos que, para alguien que coteja su obra con la de su amigo al que está leyendo, pues lo que lee al tipo le parce una maravilla y luego nos lo refriega a todos en las narices a razón de que él tiene un criterio del culo. Segundo error de la crítica: pensarse en poder de un talento innato cuando en realidad se escribe con tinta china sobre papel de cocina. Será necesario ejemplos? No lo creo.
"Si me buscas tú a mí, me podrás encontrar" / google: el efecto Candy
Todos adorables, todos ninfos, todos bellos (pensemos en esa Belleza con B mayúscula please): en internet luce cada cual su mejor cara. Una hermosa maqueta de cada quien cuelga de la ventana como sábanas de desflorada luego de la ominosa participación de los eruditos de último minuto, brabucones de newsflash, sobre el tendido eléctrico de turno.
Y es que cuando lo único importante en el mundo es que tu nombre aparezca en el google lo que menos podemos esperar es que se muestre una pizca de talento a la hora de decir algo. Debemos comprender que hay muchos (y entre estos también me incluyo a pesar de lo que parezca luego) que buscan una entrada más en el motor de búsqueda de la nueva estirpe intelectual. Ya, luego de que nos convenciéramos (o nos convencieran) de que lo mejor que nos ha pasado es la tecnología -cosa que creo- no nos queda mejor opción que la de aparentar una lección de ideología pura y barata a cambio de quedar bien con quien te da de comer. Sólo debemos ser en google lo que debemos ser y nada más. Qué más podemos?
A mí también, si somos hermanos- chócala!
Hace unos días leía las palabras de Felipe Ruiz en el lanzamiento del último libro de Héctor Hernandez M. ([guión]) y no dejaba de interesarme el hecho de que luego de que Ruiz (poeta al que respeto mucho por su buen modesto primer libro Cobijo) hablara de una épica, defendiendo, y a ratos justificando con las más altas muestras de ilusión literaria, estéticas y reciprocidades que a estas alturas ya deberían tomarse con humor antes que con academicismo inmejorable. En este artículo el escritor de Cobijo señalaba una larga lista de infundadas percepciones (Dios quiera saber lo que en este preciso momento eso significa) respecto al rol de la literatura de Hernandez m. dentro del plano nacional chileno y su inaugural figura dentro de ese pujilístico amorío delos así mismos llamados (y autoproclamados) "Novísimos", luego -esto fue lo que me dio más gracia- fue que el título de ese artículo ("[guión] | Interrupción y trazo, el trabajo sobre una épica") no es más que la justificación -insisto, excesiva- de por un lado las tendencias homicidas de los Novísimos y por otro la rectificación (la dignificación digamos) de la palabra "épica" como vínculo de sangre con el título del ensayo de presentación del libros de Ruiz, Arquero (La fantástica fragilidad de una épica) , por parte de Pablo Paredes. Y con esto, tema en el cual no vale la pena a estas alturas hacer más tesis, demos por resuelto el que lo épico acá no es sino la mortífera (nauseabunda) regurgitación de heces que estos dos héroes de la Iliada quieren darnos a comer luego de sus taloncitos maquillados. Nada más.
Aparte: andie puede decir: "La Manicomia Divina marca un hito generacional y el hecho de que sea revisitada en [guión] es de suyo la gran..." la gran qué? Dios mío! Que cresta son? Poetas...de la más alta calaña institucional...
Lo insólito es que al final poetas como Hernandez, Paredes, Ruiz, et alter, son lo más representativo de una literatura que se da, con facilidad, entre los límites de la buena camaradería y la altanera somnolencia. Condiciones sine cua non de este tiempo en que ser un ignorante ilustrado es la nueva política oficial del reyno de Bolivar. País oficial que no se mide sino por la cantidad de digitos que tu nombre echa a correr con una búsqueda en la red de contactos de tu lista de correos, o a decir mejor, de tus lectores oficiales.
Hasta la vista Baby!
Sebastián Knox.
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Claro, yo me negaba a tener una cuenta en FB, y sólo me limitaba a jugar con el de una amiga quien dejaba su lap top acá en casa, nada más, pero como siempre: la tecnología pudo más que los instintos de supervivencia y el medioambiente. Y entonces ya soy uno más de la larga lista de fB friends que abundan en la red.
Dicen que todo partió en Harvard, con un tipo ingenioso y una idea estúpida. Luego un lugar donde gringos bellos se ubican y ¡Paf! A new american great idea. Y así como internet, los pop corns de microondas y Blockbuster (y tantas otras ideas estúpidas sin las que no podemos vivir) FB pasó a ser una de las herramientas sociales más importantes a nivel mundial y con ello su inventor (el jovencito nerd del que les hablaba antes) un millonario de esos que dan rabia.
Hoy en día personalidades mundiales de todo tipo tienen su FB. Desde vendedores de fruta hasta presidentes de la república pasando por músicos (con y sin talento), escritores (idem), pintores y hasta políticos de poca monta (han visto el FB de Lavín, Piñera, Enriquez Ominami?) quienes pasean sus caras y sus gifts por la internet. Uno puede enviarles regalos, saber qué personaje histórico son, o que poeta joven chileno son, -será Lavín Hector Hernandez o Enriquez Ominami Felipe Ruiz?-. La cuestión es que ahora estar en el FB es tener una buena cuota de personalidad y de actualidad, condiciones necesarias en el exigente y rutinario mundo de hoy, donde la apariencia y la fotografía actualizada pueden más que los antiguos logros educacionales y las buenas costumbres. (ya me puse a hablar como mi abuelo)
¿No estás en Facebook?
Una amiga me preguntó hace uno días que cuándo nos juntábamos (sepa el lector que mi amiga se alejaba en un auto y su cabeza colgaba de la puerta del copiloto) y de lejos me grita "¿estás en Facebook?, te busco". Yo, cada vez más lejos de ella, entendí entonces que esto de estar..ojo de "estar"...en FB es como una pr
ueba explícita de la propia existencia. Ser parte de una comunidad virtual es ser también uno entre los que son y estar afuera es no ser nada más que un peatón picante que come y caga pero que en estricto rigor: No existe. Luego, no queda otra que pasar a ser uno más, pasar a formar parte de una agrupación (cual secta religiosa chanta de esas que se juntan cerca de un río y matan almas de perro, pero no el perro mismo) que exige no sólo la convivencia sino además la pertenencia. Pienso esto porque a raíz de que entre mis mails tengo a gente que no ubico pues hubo un montón de personas a las que agregué sin saber quienes son. Luego, ellos, después de ya ser mis amigos me preguntan: ¿y tú quién eres? Ninguno me lo preguntó antes de ser mi amigo virtual, no, sino que todos lo hicieron después de que yo ya estaba entre sus conocidos. Y es que el sólo hecho de venir "avalado" por el logograma azul de FB ya me da la condición amistosa necesaria como para que quien me acepta pues confíe a poto pelao de mi integridad internetística.Ahora, que ya tengo una larga lista de amigos fcebookianos, y que ya sé que pertenezco a una comunidad virtual de "esas" pues no me queda más que esperar a que mi nueva estirpe no desaparezca como desaparecieron otras. Se acuerda alguien de Virtualia? Esa donde había hasta un sistema de moneda...pienso en Second life, Habbo, y todas esas habitaciones en las que uno se desdobla y pasa a tener cara de RAM a pito de nada. O los fotologs, blogger, wordpress, chatrooms y todas esos espacios enormes que de un día a otro caducan y pasan a engrosar la larga lista de cosas freaks del pasado con pésima gráfica. ¿Qué irán a pensar nuestros nietos cuando vean la gráfica de nuestros blogs, juegos y correos electrónicos? Se reirán como reimos nosotros de Atari o playmovil? Y es que si lo pensamos esto de tener cuenta en FB o blog es tanto o más ridículo y soporta tanto al paso de los años como las ideas espaciales de los 50`s o las tésis computacionales de los 80`s. Esas donde el mundo se llenaba de aviones interplanetarios para el 2000 y donde una computadora, que cabía con suerte en una habitación grande, jamás reemplazaría a las calculadoras o los cuadernos de notas.
En fin, les mando saludos a los que han llegado hasta acá (el otr blog ya no va más) y a los nuevos pues un beso o un abrazo (según conveniencia de cada cual).
Escriban, posteen, manden fruta.
y no lo olviden
nos vemos en facebook:


